& era estonces la Olimpiada quarenta & ocho. & regnauan aquel anno estos Reys. Astiages en media. Tarquinio prisco en Roma. Acropas en Macedonia. Aliates en lidia. & segund esta estoria caldea el Rey capadoco fijo daquel Rey uafre en Egypto. Agora tornaremos a la razon del Rey capadoco. & contaruos emos cuemo fizo en comienço de so regnado. (c 1280, Alfonso X, General Estoria) .. main

 

 

 

PREGUNTAS HECHAS AL FILÓSOFO BÍAS.

 

La primera pregunta fue ésta: "Di, en este mal mundo, ¿quién es el hombre más desdichado?" Respondió Bías: "En este mundo aquél es más desdichado que en la desdicha no puede tener sofrimiento; porque no matan a los hombres las adversidades, sino la impaciencia que tenemos en ellas."

La segunda pregunta fue: "¿Quál es la causa que de juzgar es más enojosa?" Respondió Bías: "No ay cosa de juzgar más enojosa que es juzgar entre dos amigos una contienda; porque juzgar entre dos enemigos, el uno queda por amigo, mas juzgar entre dos amigos, el uno queda por enemigo."

La tercera pregunta fue: "¿Qué cosa es más dificultosa de medir?" Respondió Bías: "No ay cosa en el mundo do se requiera tan gran tiento como quando se mide el tiempo; porque el tiempo se ha de medir tan justo, que ni le falte a la razón tiempo para fazer bien, ni le sobre a la sensualidad tiempo para hazer mal."

La quarta pregunta fue: "¿Quál es la cosa en el cumplimiento de la qual no ha de aver escusa para cumplirla?" Respondió Bías: "Lo que se prometió, porque do ay coraçones generosos y rostros vergonçosos, todo lo que por voluntad se prometió de necessidad se ha de cumplir, que de otra manera más perdería el que perdiesse el crédito de su palabra que no el que perdiesse la promessa a él fecha."

La quinta pregunta fue: "¿Quál es la cosa en que los hombres buenos y malos han de ser más solícitos?" Respondió Bías: "En ninguna cosa han de ser los hombres tan solícitos como en buscar consejos y consejeros; porque no se pueden sustentar los prósperos tiempos, ni se pueden resistir a los muchos enemigos si no es con hombres maduros y con consejos anejos."

La sexta pregunta fue: "¿Quál es la cosa en la qual los hombres son loados por ser perezosos?" Respondió Bías: "En una sola cosa tienen los hombres licencia de ser perezosos, y es en elegir los amigos; porque el amigo muy tarde se ha de elegir y jamás por jamás se ha de dexar."

La séptima pregunta fue: "¿Quál es la cosa que más dessea el hombre abatido?" Respondió Bías: "Es mudança de fortuna, y la cosa que más aborrece el próspero es pensar que es mudable la fortuna; porque el hombre abatido piensa que si muchas mudanças haze fortuna, siempre le cabrá alguna parte della, y el hombre próspero piensa que por una mudança que haga fortuna, luego le ha de despedir de su casa."

Estas cosas fueron las que preguntaron y respondió el philósopho Bías en los juegos del monte Olimpo, en la [Anterior]Olimpiada[Siguiente] lx. Vivió el philósopho Bías noventa y cinco años, y, como llegasse a la muerte, los perinenses mostrando mucho pesar de carecer de tan gran varón, rogáronle afectuosamente tuviesse por bien de ordenarles algunas leyes, mediante las quales supiessen elegir caudillo y príncipe que a él le sucediesse en el reyno. Oýdas estas cosas por el philósofo Bías, dioles las siguientes leyes en breves palabras, de las quales leyes y del autor dellas haze mención el divino Platón en el libro De legibus, y Aristótiles en los libros de las Yconómicas.

 

LAS LEYES QUE DIO EL PHILÓSOPHO BÍAS A LOS PERINENSES.

 

Ordenamos y mandamos que ninguno sea elegido por príncipe de todos los pueblos si no uviere a lo menos quarenta años; porque de tal edad han de ser los governadores, que ni la poca edad y experiencia les haga errar los negocios, ni la mucha edad y flaqueza les estorve a sufrir los trabajos.

Ordenamos y mandamos que ninguno sea elegido por governador del pueblo si universalmente por todo el pueblo no fuere aprovado por bueno; porque nunca será bien obedecido el que de todos fuere tenido por malo.

Ordenamos y mandamos que ninguno entre los perinenses sea por governador elegido si no fuere en las letras griegas muy docto; porque no ay mayor pestilencia en la república que faltar sapiencia y prudencia en el que la govierna.

Ordenamos y mandamos que ninguno sea entre los perinenses por governador elegido si no fuere a lo menos diez años en las guerras criado; porque aquel solo sabe conservar la paz desseada que supo por experiencia qué cosa son los trabajos de la guerra.

Ordenamos y mandamos que ninguno que fuere en crueldad notable tomado sea por governador de algún pueblo elegido; porque todo hombre que fuere de crueldades amigo es impossible sino que pare en tyrano.

Ordenamos y mandamos que si el governador de los perinenses fuere osado a quebrantar tres leyes antiguas del pueblo, en tal caso sea de la governación privado y del pueblo expelido; porque no ay cosa que más destruya a la república que hazer leyes nuevas y quebrantar las buenas costumbres antiguas.

Ordenamos y mandamos que al príncipe o governador de los perinenses les sean muy bien pagados los tributos, y, si acaso en casa del tal governador fuere mayor el gasto que no el tributo, luego el tal sea del govierno privado; porque el príncipe que tiene poco y gasta mucho, o ha de perder el reyno o él ha de tornarse tyrano.

Ordenamos y mandamos que el governador que uviere de governar a los perinenses sea muy cultor de los immortales dioses y muy amigo de los sacros templos; porque de otra manera el príncipe que a sus dioses no tiene reverencia no esperen los hombres alcançar dél justicia.

Ordenamos y mandamos que el príncipe de los perinenses se contente con las tierras que le dexaron sus passados y no invente guerras para tomar reynos estrangeros, y, si acaso lo quisiere hazer, ninguno con dineros ni persona sea obligado a le seguir ni servir; porque el dios Apolo me dixo que el hombre que tomasse lo ageno los dioses le tomarían a él lo suyo proprio.

Ordenamos y mandamos que el governador de los perinenses vaya cada semana dos vezes a orar a los dioses y a visitar a los templos, y, si lo contrario hiziere, no sólo de la governación sea privado, mas aun después de muerto carezca de sepulchro; porque el príncipe que no honrra a los dioses en la vida no es razón que sus huessos sean honrrados después en la sepultura.


AÑO: 1529 - 1531
AUTOR: Guevara, Fray Antonio de
TÍTULO: Reloj de príncipes
PAÍS: ESPAÑA
TEMA: 12.Relato extenso diálogo y miscelánea
www.rae.es

.. main